PIT BULL MANIACS

 

tiro con peso:

Los elementos que hacen del A.P.B.T. un buen perro de arrastre son su buena forma física, el temperamento, el "deseo" de complacer y una muy buena alimentación. El perro ideal no debe ser demasiado alto, tiene que estar bien formado, con marcados músculos y pesada osamenta, extremidades traseras poco anguladas, pies bien cerrados y gozar de un excelente estado de salud.
Es errónea la idea de que el perro más grande es el más fuerte.

Es conveniente que no sea muy agresivo con sus congéneres, ni demasiado tímido con las personas y sus semejantes. El Pit Bull Terrier Americano tiene que recibir entrenamiento u obediencia básica, las ordenes esenciales que tiene que aprender son "quieto”, "adelante" y "ven".

El equipo necesario para esta disciplina es el arnés que lleva en la parte posterior una barra de madera (spreader bar), que permite el total movimiento de las patas posteriores del perro. La barra debe situarse a 4-5 cm. bajo la nalga del animal, sin que caiga por debajo de la punta del corvejón. Este arnés facilita una mayor adherencia del perro al suelo, lo que se traduce en una mayor potencia de arrastre.

Al principio, la carga puede consistir en un neumático unido a una cadena que se emplea para unirlo al arnés, para aumentar peso se pueden unir otras cadenas.Conviene evitar objetos que puedan rodar fácilmente, ya que pueden golpear al perro cuando se detiene o deja de tirar. Más adelante, se puede utilizar un trineo o bien un carrito.
El adiestramiento se divide en 3 fases. En la 1era, el perro adquiere confianza con el arnés desde cachorro (3-6 meses), poniéndoselo en el momento de la comida hasta que termine. Cuando se acostumbre a él, se le atará un objeto poco pesado al extremo de una cuerda de unos 3 mts. Para que el perro no se sienta amenazado ni se asuste. Al principio, el perro sólo debe habituarse mentalmente a la idea de tirar. Una vez superados los primeros instantes de miedo, el animal entiende que el arnés no es peligroso.

La 2a fase se realiza hacia los 10-12 meses y es absolutamente necesario que el arnés se adapte perfectamente. Un arnés mal adaptado puede dañarle y hacerle perder el gusto por tirar.

El propietario se colocará de rodillas frente al perro, se puede utilizar la palabra ¡pull! o la que uno desee usar como orden para que el ejemplar lo alcance, cada vez que avance, aunque sea poco, se le acariciará y felicitará como muestra de afecto. El educador no debe cansarse de alabar al perro por el trabajo realizado, ya que ahí radica la clave del éxito.
En la 3er fase de entrenamiento, cuando el perro haya aprendido a tirar siguiendo la orden, debe de dirigirse solo con la voz, quedándose el adiestrador frente a él a una distancia de 6 mts.

Durante el adiestramiento es mejor trabajar sobre tierra o sobre hierba. Cada clase debe durar un máximo de 20 min. y tanto el perro como el adiestrador las afrontaran con entusiasmo, a modo de juego , para evitar el aburrimiento.

Un buen perro de arrastre avanza con la cabeza baja, el cuerpo inclinado hacia delante, con una potente propulsión posterior y las cuatro patas en el suelo. Su marcha es firme, regular e infatigable.
Conviene que el perro termine siempre el tiro empezado. Por lo tanto, si da muestras de cansancio, se le aligerará el peso o bien alguien le ayudará a tirar del carro. De esta manera, el perro aprende a tener plena confianza en si mismo y comprende que siempre es capaza de llevar a cabo la prueba con éxito.

Si se aumenta la carga con demasiada rapidez, el perro pierde la confianza en sus propias fuerzas. Es suficiente con un incremento de 15-20 Kg. por vez.

Los entrenamientos físicos para el arrastre deben alternarse con el ejercicio físico, para que el perro se mantenga siempre en forma. La paciencia es fundamental y no hay que pedirle al Pitbull resultados que vayan más allá de sus posibilidades. La habilidad del adiestrador para comunicarse con el perro es la base del éxito.  

 Hasta el momento han existido en deporte pit bull o pitdeporte, 4 pruebas, tenacidad, escalada vertical, arrastre (con y sin presa) y salto libre, siendo básicamente una serie de pruebas de fuerza y agilidad, la única técnicamente compleja en cuanto a adiestramiento era arrastre por orden o sin presa, en el resto la complejidad radica básicamente en el entrenamiento físico (lo que no desmerecemos) con un aporte de técnica no tan relevante y de control casi nulo.

Actualmente se prepara la inclusión de una nueva prueba de obediencia, equiparándose a otros deportes caninos donde el control es un requisito básico y adaptándose al contexto. Pronto se incluirá como demostración en videos, en eventos como demo y marcha blanca y finalmente prueba oficial, dando un cambio significativo a la imagen del pitdeporte en Chile.

Esto se debe al interés por transformar la actividad en un deporte más aceptado por la sociedad y dentro de otros círculos caninos, incluyendo el control entre las cualidades que un perro deportista de esta raza debe tener.

Las fases de la futura prueba serán:

Fase 1, ejercicios básicos.
Sentarse
-Por orden, sin ayuda de la correa, primer intento, 5 puntos.
-Por orden, sin ayuda de la correa, segundo intento, 4 puntos.
-Si no se logra sólo con la voz se puede ayudar con la correa, un sólo intento que da 1 punto.

Echarse
-Por orden, sin ayuda de la correa, primer intento, 5 puntos.
-Por orden, sin ayuda de la correa, segundo intento, 4 puntos.
-Si no se logra sólo con la voz se puede ayudar con la correa, un sólo intento que da 1 punto.

Quieto en posición de sentado
2 intentos, se dirá al comenzar de cuantos pasos constará el intento y deberá completar lo pactado, cualquier fallo si supera los 2 intentos significa 0 puntos.  El guía debe ir, volver, tocar a su perro y recién ahí este puede moverse.

20 pasos, 20 puntos
10 pasos, 10 puntos

Fase 2, distracciones.

Permanecer sentado con presador a la vista 20 segundos
Debe haber demostrado interés por el presador, esto se comprueba porque al ser liberado de su orden debe ir inmediatamente a morderlo.

Sin fallos, 25 puntos
Gritar al perro resta 5 puntos por vez.
Si se para antes del tiempo se da un segundo intento por un máximo de 15 puntos con las mismas reglas.

Permanecer echado con presador a la vista por 20 segundos
Debe haber demostrado interés por el presador, esto se comprueba porque al ser liberado de su orden debe ir inmediatamente a morderlo.

Sin fallos, 30 puntos
Gritar al perro resta 5 puntos por vez.
Si se para antes del tiempo se da un segundo intento por un máximo de 15 puntos con las mismas reglas.

Permanecer sentado con distracciones
Pasarán perros circulando con sus amos, personas caminando cerca, presadores, pelotas, (el juez puede solicitar cualquier tipo de motivador que vea durante la jornada) ruidos fuertes como bocinas o pistolas a fogueo. Todos los perros tendrán los mismos distractores separados por los mismos intervalos de tiempo, respetando el orden en que aparezcan, pero la naturaleza de estos no será conocida excepto por juez y asistentes hasta el comienzo de la prueba.

El puntaje será contabilizado según cuanto tiempo resista en perro en la posición, el guía puede liberarlo de la orden a su voluntad cuando estime conveniente.

1 punto por segundo, siendo el máximo de la prueba 50 puntos, menos de 10 segundos no significa puntos.

Fase 3, caminar junto con correa.

Línea recta, ida y vuelta 20 pasos. Excelente 15 puntos, bueno 10 puntos, suficiente 5 puntos, malo 0 puntos.

Cuadrado hacia su derecha, 10 pasos hacia cada lado, Excelente 20 puntos, bueno 15 puntos, suficiente 6 puntos, malo 0 puntos.

Cuadrado hacia su izquierda, 10 pasos hacia cada lado. Excelente 20 puntos, bueno 15 puntos, suficiente 6 puntos, malo 0 puntos.


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También, como forma de motivar a la gente, he publicado un breve TUTORIAL DE AYUDA para conseguir realizar los ejercicios.

Introducción

Que un pero decida trabajar para nosotros implica disposición, esta disposición se trabaja, pero también es en cierto porcentaje innata, el perro debe valorar los premios en comida, las caricias o los juguetes, cuando sabemos lo que le gusta sabremos como recompensarlo, el perro apático, desconfiado, que no juega, ese es realmente el perro difícil. Los métodos modernos se diferencian de los antiguos en que la mayor energía del perro se traduce en más ganas para trabajar, se puede trabajar a favor de sus instintos, distinto a la simple represión donde el perro sumiso es mejor perro de trabajo y se aplica una única receta para casi todo perro.

Para todo adiestramiento necesitamos trabajar primero una base, que el perro desee trabajar con nosotros, premiando ejercicios simples (como por ejemplo sólo acudir al llamado) reiteradas veces, introduciendo al animal a un esquema de trabajo donde el comprenda que a una buena acción viene una recompensa. Sólo cuando el perro asimile lo que significa obedecer y ser recompensado, podremos empezar a exigirle cosas nuevas.

En el pit bull, consideramos el instinto de presa como una característica primordial, dado que el pitdeporte requiere cualidades para trabajo y esta es una prueba orientada al pitdeporte, se asumirá que trabajamos animales con instintos fuertes. Mientras las otras pruebas fomentan el obtener su mordida a costa de todo (exceptuando arrastre sin presa), esta demuestra que sin importar la fuerza del instinto este puede ser controlado, pudiendo considerarse entonces un trabajo real y no sólo una prueba de fuerza.


Como conseguir los ejercicios de la prueba de obediencia


Primera fase, posiciones básicas
Sentarse: El perro sabe que tenemos un premio, lo espera porque ya hemos trabajado su disposición, entonces llevamos el premio hacia arriba de su cabeza, en algún momento espontáneamente se sentará para alcanzarlo (se puede ayudar con la correa o la mano, pero es lo ideal dejar que lo descubra solo) y le daremos su premio, luego de varias repeticiones y que comprenda el ejercicio, al mismo tiempo que lo hace diremos “sit”, si lo hacemos bien luego la sola palabra sit bastará para que se siente.

Echarse: Tenemos al perro sentado, le mostramos el premio sin dárselo y bajamos el premio hasta el piso para que se valla agachando, si por alcanzarlo se hecha le damos el premio y repetimos lo que hicimos con la orden “sit”, si tenemos paciencia no necesitaremos forzar la postura con empujones ni con el collar.

Nota: todas las posiciones se pueden forzar de una u otra forma, pero si estamos trabajando para despertar las ganas de trabajar debemos ser pacientes y fomentar al perro buscar soluciones para ganarse el premio, no sólo aceptar nuestras manipulaciones.

Quieto: El perro sabe sentarse, le repetiremos la orden sit mientras nos alejamos un paso y volvemos rápidamente a premiarlo, si permaneció allí debemos premiarlo efusivamente, si se para debemos acortar el paso a un gesto aún menor para que no alcance a moverse, el pero debe comprender que si se para no obtendrá lo que espera, se puede tanto repetir la orden “sit” como incorporar una nueva orden de “quieto”. El aumento de la distancia debe ser muy gradual para prevenir que se pare hasta que lo comprenda totalmente. Sólo cuando el perro lo domine a la perfección lo que fue un juego puede ir transformándose en una orden y podremos corregirlo si se levanta.

Fase 2, caminar junto con correa

Cuando el perro ya se sabe sentar podemos sentarlo junto a nuestra pierna, pero cambiaremos la orden por “junto” o “fuss”, avanzaremos un tramo muy corto y nos detendremos llevándolo a la misma posición de sentado junto a la pierna, durante este timepo se le muestra un motivador (juguete o comida) para mantenerlo atento a nosotros y que no se adelante, mientras se le repite su orden de junto.

Se puede ayudar con a correa a evitar que se adelante, pero siempre la prioridad es que valla atento a recibir su premio, no atento a evitar el tirón, en un comienzo el premio irá a la vista, luego puede ir dentro de una mano cerrada o dentro de un bolsillo, pero el perro ya sabrá que hay recompensa por un buen trabajo.

Se parte con 1, 2,3… 10 pasos, el ejercicio debe ser gradual para lograr calidad, si se aumenta de forma brusca el perro se distrae y se pierde su concentración, mientras más tiempo se tome en lograrlo mejor el resultado. Cuando se tiene un perro bien atento se comienza a practicar los giros, al cambiar de dirección (lentamente) se repite la orden de junto, un día practicaremos giros a la derecha y cuando los domine luego a la izquierda, pero no todo a la vez, el ejercicio debe desglosarse en etapas, mientras más etapas separadas componen un mismo ejercicio más fácil es corregir errores puntuales, esto va para cualquier fase del entrenamiento.

Tercera fase, distracciones

Toda esta fase se basa en controlar el instinto de presa del perro o sus ganas de ir hacia personas u otros animales. No se suprime su instinto, no se le castiga jamás por querer morder un presador, sólo se le pone normas a cuando puede hacerlo.
Se muestra el presador al perro, debe mostrar interés por él, se deja en el piso y nos alejamos unos pasos, el perro estará con ganas de ir, pero está atado y no lo dejamos, dejamos que se calme, no importa cuanto tarde, al sostenerlo firme y con autoridad el perro tenderá a resignarse, cuando se muestre más tranquilo le decimos “ya” y lo soltamos para que valla.

Repetimos el ejercicio, el perro se empieza a calmar y se le permite ir a morder, debe comprender que tirando como un loco no será premiado, si el perro es terco uno debe serlo aún más. Cuando el perro logre controlar un poco su ansiedad hacemos lo mismo con al orden “sit”, el perro se sienta y lo dejamos ir por el presador.

Cuando el perro se sienta para conseguir permiso de presar, pasamos a sit-quieto, un par de segundos y “ya” a morder. El tiempo aumentará progresivamente.

Como se ve, se utiliza su propio instinto para controlarlo, no se castiga ni se inhibe, sólo se pone reglas, tanto el tiempo como la dificultad aumentan de forma gradual, desde una presa inmóvil hasta un presador en movimiento con alguien agitándolo, distintos tipos de pelotas, presencia de personas y animales, etc. Más que una gran técnica la prueba requiere paciencia y sentido común, no intentar aumentar de 5 a 20 segundos en un día porque si el perro falla retrocederá en lo aprendido, y evitar el castigo, el tratar de acortar el camino mediante castigo sólo le dará al perro el mensaje equivocado de que presar es malo.

Sobre los premios y el castigo:
Muchos defensores de al vieja escuela argumentan que los premios son un vicio, en realidad un premio mal utilizado si lo es, el perro debe aprender con cariño, juego y/o comida, pero es para facilitar su aprendizaje, mientras menos stress mejor capacidad de aprendizaje y ganas, pero los premios no abundarán siempre, se quitan de forma gradual, muy gradual, un perro que aun está aprendiendo un ejercicio se premia cada vez que lo logra, cuando ya lo domina se premia solo algunas veces para mantener su interés, y cuando está listo sólo recibe premiso muy de vez encunado, sobre todo al final de las sesiones, no cuesta nada andar con un premio pequeño por la vida para que si en un paseo lo sentamos 10 veces en 10 semáforos, al menos una de esas veces reciba una galleta y no pierda la esperanza de ser recompensado.

Los castigos sólo se reservan para perros que debieran dominar un ejercicio plenamente y a pesar de estar las condiciones desobedecen, un perro que lleva dos semanas entrenando por ningún concepto debiera ser castigado, el paso de juego a disciplina se dará de a poco y el adiestramiento jamás debe convertirse en algo tortuoso para el animal, cuando veamos que nuestro perro no tiene ganas de trabajar o trabaja constantemente con las orejas abajo y posición sumisa es que hemos hecho un mal trabajo y desvirtuamos una linda actividad en una forma de maltrato.

© 2014 PIT BULL MANIACS

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